Tras leer la transcripción de la conversación grabada a Rosario Porto y a Alfonso Basterra en los calabozos de la guardia civil, ya se puede responder a esa repetitiva pregunta leída en noticias y artículos que tratan sobre la muerte de la niña de Santiago de Compostela. La causa y la consecuencia de la muerte de Asunta radica en la violencia de género. No podremos entender el motivo de su muerte si ignoramos o no tenemos en cuenta este tipo de violencia.
Lo que pretende el agresor es someter a la víctima, y recordemos que lo hace de forma efectiva a través del control psicológico de la persona que deja someterse.
Si en el caso Bretón el padre hizo desaparecer a los hijos con el fin de "causar el mayor daño posible" a la madre, en el caso Basterra el agresor consiguió que la propia víctima colaborase en la acción criminal cometida contra ella misma. Para toda la vida le quedará ese dolor doble de perder a la hija y el de haber colaborado hasta extremos impensables para que se cumpliese lo pactado.
Aquí no hay un caso Asunta, lo que se ha producido, y así debería denominarse, es el "caso Basterra", porque la niña es una víctima coyuntural que ha tenido la mala suerte de ir a parar a una situación sofisticada de violencia de género, acorde con la posición económica y social de su madre.
Son casos de violencia de género que no acaban de entrar en los juzgados porque, entre otras razones, no hay personal cualificado para discernirla. Además, en la demarcación de Santiago no disponemos de juzgado especializado en estas causas.
El juez Vázquez Taín es un funcionario excelente y tuvo varios aciertos, uno de ellos fue disponer la grabación que se realizó a los padres en el cuartel donde estaban detenidos. Porque es en la intimidad de los hogares y en los espacios privados donde se generan las situaciones de violencia a la que hacíamos mención.
El juez se ha referido a que los tribunales de justicia no necesitan un móvil del crimen, que lo que precisan para procesar y juzgar son hechos probados, sin embargo de esta forma tenemos una justicia que juzga lo aparente, no el trasfondo, y esa no es justicia que valga. Se queda corta. Así ocurrió en el juicio a la madre de Lalín, que reconoció en la vista oral haber dado muerte a su hija y asumió toda la responsabilidad penal, seguramente aconsejada por los abogados de la familia. Tampoco aquí salió a relucir el trasfondo de la noticia y el crimen no se aclaró. La sociedad no ha entendido por qué la madre se responsabiliza de los hechos en solitario. El caso tendría que ser visto en un juzgado de violencia de género, previsto en la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.
En el caso Basterra, el abogado de la madre, que parece muy competente en lo suyo, podrá conseguir un informe psiquiátrico a la medida para que el tribunal popular deje en la mínima pena a su defendida o en la duda suficiente para salir absuelta. Aun así, la mujer, que es presunta víctima y verdugo a la vez, necesitará ayuda específica para seguir viviendo y crearse un futuro ilusionante. Esto no sucederá si ella misma no va al fondo de los motivos que la llevaron a actuar de esa forma.
Recordemos que Asunta es una niña que muere en el proceso de divorcio de sus padres, como tantos niños víctimas de violencia de género. Esperemos que su memoria sea rescatada y defendida como se merece por la Asociación Clara Campoamor, personada en el caso abierto por su muerte.
Páginas
jueves, 5 de diciembre de 2013
sábado, 26 de octubre de 2013
Presentación do libro Destino... Cancún de Áurea Sánchez
NOTICIA DE EL CORREO GALLEGO
REDACCIÓN SANTIAGO | 22.10.2013
O salón de actos da Biblioteca Ánxel Casal, de Santiago de Compostela, acolle a presentación do libro Destino Cancún da xornalista Áurea Sánchez.
Destino…Cancún é un relato sobre a desaparición en México dun turista español cando pasaba uns días de vacacións. A narración revela o misterio do que lle sucedeu, cheo de mensaxes contraditorias ata que a filla do desaparecido se fai cargo da memoria familiar.
Áurea Sánchez, xornalista de profesión, presenta a súa segunda obra editada en Meubook, despois de ter publicado e á venda baixo demanda, o ensaio Representación de la identidad femenina en los medios de comunicación. Las Marías de Santiago de Compostela.
O acto que terá lugar o vindeiro mércores 23 de outubro, ás 19h estará presentado pola xornalista Rebeca Munín e contará con presenza de Lucila Ventoso, da plataforma de autoedición Meubook e a propia autora, que asinará exemplares do libro ao remate da presentación.
domingo, 6 de octubre de 2013
LA MADRE DE LA NIÑA MUERTA
El crimen que se ha cometido en Santiago de Compostela en el pasado mes de septiembre sigue conmoviendo a la sociedad compostelana. Se preguntan por el móvil del asesinato las informaciones publicadas y dicen que no se comprende, por lo que achacan a un misterio las razones que lo llevaron a cometer.
Si se confirma que fueron los propios padres de Asunta Basterra, y en concreto la madre como autora intelectual y material, el misterio y el sensacionalismo informativo aumenta, pues no se puede comprender que una madre mate a sus propios hijos.
Hay tertulianos que enseguida se enganchan a las estadísticas, a saber si son fiables, y afirman que los menores fallecidos este año, a los que han dado muerte sus progenitores, la culpabilidad está repartida entre padres y madres al cincuenta por ciento. Con ello quieren justificar que el padre no es tan malo como lo pintan y que hay que tener cuidado con las madres, porque si una madre mata a sus propios hijos, eso causa una sensación de desasosiego tal que merece la pena pararse a analizarlo con más detenimiento.
Hagámoslo. En primer lugar, y ateniéndonos a las informaciones publicadas, la madre ha tenido una decepción amorosa en los meses previos al crimen. Indican las noticias que el hombre del que se enamoró está casado y con hijos y que dio marcha atrás en el proyecto de pareja que estarían construyendo.
Sin ánimo de entorpecer el trabajo que deban hacer los tribunales de justicia, que tendrán que imponer la respectiva pena a los culpables, para aclarar la muerte de Asunta, es preciso también explicar cómo afectan a las mujeres y a los hombres la construcción cultural del género.
Para la madre de la niña muerta las prioridades habrían cambiado tanto que la sociedad no comprende sus actos, de ahí el misterio, si no se cuenta lo que pudo pasar por la mente de una mujer "construida" para algo que a ella ya no le interesaba. Quizá se vio sorprendida por alabanzas inesperadas que iban dirigidas a sus cualidades por ser experta en leyes y capaz de hablar otros idiomas, características de las que el apuesto caballero carecía. Para llegar a apropiarse de esas habilidades que ofrecía, el camino más corto es hablarle a la mujer, no a la persona capacitada, y así cayó en el engaño. Qué mujer no cae a la tentación de sentirse única. Y esto se consigue mediante el aprecio, el respeto y la admiración que sin duda le han dispensado. Ya lo había conseguido todo en el terreno económico y profesional, le faltaba sentirse querida como a ella le hubiera gustado. La posición económica y social no le llenaban. Sus padres representaban el pasado y lo que no había podido tener, ser distinguida o elegida entre otras mujeres, era lo prioritario últimamente.
El amor romántico la ha cegado y entró en crisis. Quiso quitarse una capa que llevaba a disgusto y crearse otra nueva a su medida, y en eso estaba cuando sucedió el terrible crimen. La han pillado y se ha descubierto todo. Ha quedado desnuda de la peor manera, pues la sociedad le va exigir que debería ser feliz y conformarse con lo que ya tenía. Esa sociedad que la juzga a través de los medios de comunicación y en las tertulias privadas no va a comprender jamás su pretendida deconstrucción. Para ser mujer y cumplir con el mandato previsto, debía tener el amor romántico como meta, pero nunca tocarlo o intentar descubrirlo. Porque el amor romántico debe ser un misterio como un dogma de fe y los dogmas deben marcar el camino a seguir, pero no se pueden cumplir, porque entonces se rompe el secreto. La madre de la niña muerta desafió el dogma del amor romántico y quedó atrapada en él.
Hay quienes verán un paralelismo en este caso con el que en algunas tertulias masculinas bautizaron como "síndrome del bovarismo", esto es, mujeres infelizmente casadas que buscan más allá del matrimonio su propia realización personal. Son interpretaciones sobre el género hechas desde el patriarcado, que recurre a ejemplos aleccionadores para perpetuarse como ideología dominante.
sábado, 17 de agosto de 2013
Mi despedida a Rosalía Mera
Dicen las crónicas del obituario más atrevidas que era una "millonaria díscola temida por el poder político", los asépticos la tildan de "la última filántropa". Todos los medios destacan estos días en las portadas su fallecimiento y ofrecen de ella múltiples imágenes, casi todas escasamente difundidas.
Se nos va una mujer rica que comenzó como tantas mujeres explotadas en los talleres de costura, pedaleando y manejando con habilidad al mismo tiempo la tela debajo de la aguja de la máquina de coser.
Costurera, rica, divorciada y con dos hijos, uno de ellos con minusvalía. Reúne todas las condiciones para ser como un espejo donde se mira buena parte de la sociedad de contrastes en la que vivimos. Exponente todo ello al máximo de lo que representa también la ciudad de A Coruña en la que nació y murió.
Dicen que tenía personalidad propia y que así lo dejó ver cuando participó en la manifestación de Nunca máis por la catástrofe del Prestige o cuando se opuso a la reforma de la ley del aborto, que propone en esta legislatura el ministro Alberto Ruiz Gallardón. Dan testimonio algunas noticias de que así lo justificó diciendo que se sentía de izquierdas porque proviene de una familia humilde y que, aunque ahora rica, no podía alinearse en otro grupo político por respeto a su pasado.
Todo ello parece que encaja con la persona que tuve el honor de entrevistar brevemente para Televisión Española en una de las ferias de horticultura que se celebran en el mercado de Amio en Santiago de Compostela. Avanzaba en solitario por el pasillo central de la exposición observando las distintas clases de plantas que se ofrecían. Era a primera hora de la mañana y allí estaba con el aporte de su propia cosecha y comparándolo con lo de los demás feriantes. Me acerqué y le pedí si podía responderme a unas preguntas sobre la feria. Comprobé que era una mujer ante todo prudente, que se esforzó en responder con precisión a aquello que se le preguntaba y que quería quedar bien. Puedo decir que era una mujer muy centrada. La imagino de igual manera recorriendo cada uno de sus negocios en los que tenía invertida su fortuna.
miércoles, 24 de julio de 2013
Santiago, de luto
No habrá fuegos del Apóstol, no habrá verbena ni pasacalles. Santiago se vistió de luto poco antes de las nueve de esta noche. Todavía no conocemos las causas del descarrilamiento del tren Alvia que procedía de Madrid y se aproximaba a la estación de Santiago con más de 200 pasajeros. No ha llegado a su destino. Se quedó en el camino. Son decenas las personas que han muerto y decenas las que han quedado heridas, muchas de ellas morirán en las próximas horas.
Los muertos van al pabellón deportivo de Sar. Allí los irán a recoger sus seres queridos. Estamos de luto.
Dicen que es el accidente de tren más grave en Galicia desde los años 40 del pasado siglo. Estábamos tan contentos y orgullosos porque, al fin, teníamos un tren rápido que llegaba de Madrid a Santiago en menos de seis horas que... ya no sabemos qué pensar.
El accidente fue violento pero se descarta un atentado. Dicen las autoridades. Los vecinos de Lamas de Abade explican en televisión que oyeron una explosión y luego fue el descarrilamiento. Esperemos que todo se aclare en las próximas horas.
Santiago, de festas
As festas do Apóstolo este ano sálvanse polo humor que puxo no pregón Roberto Vilar. Por el non pensamos na crise durante unha semana. A súa intervención no balcón do Concello ata nos levou a pensar que a crise institucional é cousa do pasado e que agora o que importa é pasalo ben co programa musical e sobre todo cos fogos da véspera e o día de remate.
Nunca tan necesarios foron como agora eses foguetes que son en si mesmos unha perda de cartos, pero que nos fan pensar que a situación non é tan abafante como a pintan se escoitamos estourar a pólvora.
Con todo, a novidade máis importante deste ano son os voluntarios que ofrecen axuda á turistas pola cidade. Foi esta unha gran idea que puxo en marcha o Concello coa Asociación de Hostalaría de Santiago. En momentos difíciles, ideas creativas, que non custan nada e aportan beneficios a longo prazo. En primeiro lugar para ós rapaces e rapazas que toman parte nesta experiencia. Unha iniciativa que debería ter continuidade porque o labor que se desenvolve non pode interpretarse en clave de marcha atrás, senón que o voluntariado debe significar unha aposta de futuro pola axuda ós demais nas festas do Apóstolo.
As rúas da capital de Galicia non son estes días dos santiagueses, pertencen a esas recuas de xente que a invade. As festas tampouco son locais, van máis alá do perímetro municipal porque as de Compostela propiamente ditas son as da Ascensión, asociadas ó espertar da cidade coa primavera. As do Apóstolo desbordan cada mes de xullo tódalas previsións e os peregrinos fanse coa zona histórica ás xeiras, segundo van chegando.
Non temos aínda terraza na Alameda, pero si a maqueta. O ano que vén vémonos alí.
Santiagosiete, nº. 264, 24 de xullo de 2013, páxina 4
lunes, 8 de julio de 2013
MARGARITAS A LOS CERDOS

Había una fuente escondida detrás de una aldea que constituía el principal suministro para una veintena de casas cuando el grifo con agua corriente era todavía un lujo que muy pocos hogares de la Galicia rural podían alcanzar. Para llegar al manantial se debía subir por un camino de piedras y sortear el regato que bajaba a toda prisa con los sobrantes. El surtidor estaba empotrado en una montaña escarpada en vertical y el camino por fuerza acababa allí.
Ir con el cántaro a la fuente dos o tres veces al día era la principal tarea de las niñas, que ya contribuían desde muy jóvenes a la organización de los trabajos del hogar. Una actividad femenina que muchas veces se veía alterada por la presencia de curiosos que se acercaban a la fuente para sorprenderlas aprovechando el recóndito lugar. Unas veces la presencia de estos sujetos despertada en ellas inquietud, como era el caso de Sorderas, apodado así porque nunca atendía cuando le llamaban. Al principio se creyó que era un poco sordo, pero después la familia llegó a la conclusión de que no quería oír, por eso no respondía cuando se le llamaba. Era un solterón pues no se le había conocido novia y sobrepasaba la treintena.
Mientras que la finalidad de la presencia en la fuente de otros visitantes masculinos podría ser charlar por charlar o probar si eran aceptados con vistas a un futuro noviazgo, la de Sorderas constituía un misterio. Solía recostarse en la hierba del camino a unos metros de la fuente. Allí agazapado, a veces saludaba sin ser visto y provocaba el espanto de las mujeres que en estos casos perdían el equilibrio y el cántaro acababa en el suelo, por lo que tenían que volver a llenarlo.
En una de esas ocasiones fue cuando sorprendió a Dory, una muchacha de 15 años recién cumplidos, que pegó un grito tan fuerte con el susto que retumbó con eco en la montaña. La joven se enfadó tanto por tener que volver a llenar el cántaro, que le lanzó una piedra cuando localizó al intruso entre los arbustos. La piedra alcanzó a Sorderas en la cara y le abrió una brecha en la ceja izquierda. Sangraba tanto que la niña se apiadó de él y no sabía cómo disculparse para que no se enteraran sus padres de lo sucedido.
Desde entonces Sorderas no dejó de frecuentar el manantial de agua con la esperanza de volver a ver a Dory, quien, por el contrario, rechazaba cada vez más hacer este trabajo y siempre buscaba excusas para no ir a la fuente. Cuando se veía obligada a coger el cántaro, le advertía a su madre que sería la última vez, pues había un individuo que no dejaba de decirle cosas y que le daba miedo, especialmente cuando no decía nada. La madre no sabía muy bien si era cierto o no lo que le contaba la hija así que cuando salía por la puerta le aconsejaba: "No des margaritas a los cerdos" y Dory le respondía: "su silencio me asusta más que cuando habla".
Un día cuando volvió a casa cargada, la madre se quedó mirándola pensativa y la calmó de esta manera: "Entonces háblale cuanto puedas, pero no le entregues margaritas". La hija le pidió que le explicara el significado de dar margaritas a los cerdos y fue entonces cuando la madre le contó lo del discurso que se oye y el discurso que se lleva dentro. Se lo resumió diciendo: "Tiempo que te dedico, tiempo que pierdo, hablar contigo es echar margaritas a los cerdos, claro que sí, claro que sí, verás lo que tardo en irme de aquí", y que luego sería el título y parte del contenido de una canción que canta Ana Belén.
El cuadro responde a una obra de muy concurrido y estimado público en el museo de Orsay de París.
Sobre la temática del agua traída a cántaros a los hogares, no os perdáis la pelicula La fuente de las mujeres, Francia, 2011.
El cuadro responde a una obra de muy concurrido y estimado público en el museo de Orsay de París.
Sobre la temática del agua traída a cántaros a los hogares, no os perdáis la pelicula La fuente de las mujeres, Francia, 2011.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)