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jueves, 17 de noviembre de 2016

La gestora de la gestora


Pudiera parecer que lo que ocurre en el socialismo gallego responde a un momento “Galicia sitio distinto”; una parodia sobre la lucha por ocupar un lugar en un mundo en evolución y desconcierto. Y así es en cierto modo.
Si en Cataluña representan los socialistas la avanzadilla de cómo puede progresar la izquierda, removiendo estructuras pasadas; si en el País Vasco juegan a lo que pueden jugar condicionados por su pasado, en Andalucía nos dicen un día sí y otro también que son la federación más poderosa y que aprueban (por no decir son la madre de) la gestora creada para dar la abstención, más todo lo contrario, a Rajoy.
Mientras eso ocurre, a grandes rasgos, en las distintas comunidades, en Galicia se ha montado una revolución con marchamo propio: la gestora de la gestora.
Pues sí, en la etapa de Pedro Sánchez se creó una gestora gallega por acontecimientos sobrevenidos al entonces líder, José Ramón Gómez Besteiro, imputado por su gestión en la Diputación de Lugo. Lo cual dejó al partido descabezado y sin opción de formar una alternativa a la presidencia de la Xunta, como así ha sido. Podría decirse que fueron ironías de la política, pero no, hay que decir que son sarcasmos, más bien, los que concurren en estos hechos. Porque quien con más ahínco exigió la dimisión de Gómez Besteiro en el Partido, también exigió la dimisión de Pedro Sánchez al día siguiente de las elecciones gallegas, en las que socialistas y en Marea empataron a número de escaños. Sin piedad de ningún tipo.
Cuando esto sucede, no es de extrañar que los militantes y simpatizantes tomen como única opción posible la parodia y la risa en forma de retranca. Ya saben, aquel humor propio de los gallegos. Esto es una forma de alivio para afrontar el futuro.
También esto ocurre a los mandos orgánicos de la organización, pues a la gestora existente por lo que acabo de exponer, le surge otra gestora encabezada por la presidenta de la Diputación de Pontevedra e impulsada por el alcalde de Vigo. Pelean los socialistas gallegos por sustituir una gestora por otra. Están hundiéndose y se enzarzan en un “quítate tú que me pongo yo” humillante y aterrador.
Vamos a ver si la gestora federal se considera con capacidad para nombrar una nueva gestora en Galicia que sustituya a la actual. Todo es posible.
Veremos también si hay primarias o no para elegir el secretario general, porque ese es el próximo fraude interno que se cocina en el PSOE.


© Áurea Sánchez

lunes, 17 de octubre de 2016

Lo personal es político



Faltan tres semanas y un día para las elecciones presidenciales de los EE.UU. y parece que las mujeres decidirán quién será el próximo presidente. En esta ocasión, si rechazan al candidato republicano, como dicen las encuestas, será una mujer la presidenta.
Nunca antes como en esta campaña el voto femenino fue tan importante (quizá también decisivo) desde la lucha por el sufragio universal. Los frutos del movimiento feminista se ven en momentos que nos depara la historia sin haberlos previsto. Este es uno de ellos.
Lo personal es político. Lo que ocurre a las mujeres en la vida privada es una cuestión que afecta a la sociedad en general. Lo que los hombres piensan y hacen, tanto en el ámbito público como en el privado, son cuestiones que interesan a toda la sociedad. La cuestión cultural de género está en la agenda política, como era de esperar. Y está situada de forma transversal. La reivindicación de la igualdad de trato entre mujeres y hombres ha calado en los dos partidos, demócrata y republicano, y las mujeres deciden porque el problema del machismo les afecta directamente y de forma generalizada. La concienciación de que los comportamientos abusivos  por razón de sexo son rechazables y punibles se va asentando en la sociedad americana y esperemos que no haya vuelta atrás. Especialmente porque lo que allí ocurre repercute en Europa y en todo el mundo.
Lo que vaya a hacer Hillary Clinton como presidenta será cuestionado de forma machista, porque procede la responsabilidad ejercida por una mujer, y eso es todavía rechazable por una cuestión cultural que cercena las posibilidades de las mujeres en todas las sociedades. El electorado que la apoya de forma incondicional confía en que todo sea superado por una política experimentada y preparada, que va alcanzar el poder  y esto es lo que nos ofrece el momento histórico, el de un cambio memorable.
Estamos viviendo un momento político que marcará un antes y un después. Para una parte de los observadores este logro de las mujeres llegando a lo más alto en las instituciones era una situación esperable y no le dan más importancia, para otros representa un cambio de marcha que inicia el futuro y presenta como caducos métodos hasta hace poco aceptados como los tradicionales, los mejores e inamovibles.
Esperemos que el día 8 de noviembre podamos decir: “Hoy es el futuro”, y, al contrario de lo que propugnaba el extinto grupo musical La Polla Records en la canción con este mismo título, la vida no es agonía y no la viviremos agónicamente porque lo que cambia con las mujeres ejerciendo el poder es la forma de ejercerlo. Se abre un abanico de oportunidades. El poder femenino debe representar un proyecto nuevo de vida, de esperanza, de colaboración, de hacer partícipes a los que estaban apartados y excluidos, de comprender a los que piensan diferente, de tener en cuenta, en definitiva, la diversidad social. El futuro en femenino tiene que ser siempre prometedor.

martes, 4 de octubre de 2016

EL SECRETARIO GENERAL, SACRIFICADO



Ocurrió el primero de octubre de 2016. Fueron doce horas de martirio en la familia socialista. Una lucha fratricida que finalizó con el sacrificio del hijo en nombre del padre. Se levantaron las manos, unas para decir no al acuchillamiento, otras para empuñar ellas mismas el arma fratricida.
No se hablaba de otra cosa en los restaurantes, en las tiendas, bares y cafeterías. También en las casas y en todos los lugares públicos, el comentario general era, ¿cómo va la cosa en el PSOE? Desde el rapto y asesinato de Miguel Ángel Blanco no vivíamos tan pendientes de la radio, la televisión y de los móviles. Minuto a minuto anunciaban las ediciones digitales de los diarios que tenían novedades. El tema paralizó la vida del país. Todo el mundo estaba pendiente de si el secretario general salía vivo o muerto del encuentro.
La resolución llegó sobre las nueve de la noche, las manos agresoras eran más que las que pedían que parara el golpe de estado, orquestado desde el mismo día que se aplaudió la noticia de que había secretario general y que iban a ir todos a una. Dicen que dijo la madre: “Este chico no vale, pero nos vale”.
El crimen se cometió sin que en la casa se hubiera constituido una fórmula reglamentada para tomar tal traumática decisión, pero en el revuelo montado se cometió el acto, y surtió efecto. El mismo sacrificado indicó por donde podían clavar la espada para que le infligiera el mínimo dolor. Así se hizo.
Los que tenían la mayoría y los que estaban en desventaja querían votar lo que más les convenía y no había forma de asestarle el golpe de muerte al que fuera candidato a todo o nada. Sobre el lugar del crimen voló durante buena parte de la mañana y la tarde la fórmula que nadie parecía capaz de hacer llegar a los reunidos y al órgano no constituido. El mensaje era: “Que se someta a votación la propuesta del secretario general”. Cuando así pudo ser, llegó el punto final. El secretario general fue sacrificado, y el mismo dijo que iba a morir. Los reunidos respiraron aliviados, pero lloraron y llorarán el apuñalamiento. Un crimen en familia donde, como se ha visto, todavía manda el padre sobre el hijo adulto, no hay futuro. Ahora todo el mundo sabe que el chico no les vale, pero vale.


© Áurea Sánchez



lunes, 26 de septiembre de 2016

La crisis del PSOE y la gobernabilidad de España

http://liverdades.com/la-crisis-del-psoe-la-gobernabilidad-espana/

Artículo para leer en Liverdades.com

miércoles, 2 de marzo de 2016

El debate de investidura: entre Pedro Sánchez e Iglesias Turrión


Si a valoración de intervenciones se refiere el debate, Pedro Sánchez obtiene un nueve mientras que Iglesias Turrión no pasa de un seis. Fueron los dos grandes protagonistas en el Congreso de los Diputados en el segundo día del debate de investidura. El candidato a presidente necesita la abstención de Podemos para resultar investido, y por ello convirtió a los de color morado en su objetivo principal.
Buena estrategia la llevada a cabo por el líder socialista, bien aconsejado, como el mismo Iglesias Turrión ha reconocido. Eso fue lo novedoso. Lo demás nada nuevo. Todo se sabía de antemano.
El centro de este debate se ciñe a saber si gobierna Pedro Sánchez o si seguimos con  Mariano Rajoy.
La alusión a Felipe González y los enterrados en cal viva fue una de las caídas del líder de Podemos. Se ve que quiere ocupar el espacio político e histórico del PSOE por ello no dudó, además de mencionar para intentar aniquilar el pasado reciente glorioso de los socialistas, en quitarle la S y la O, dejándolo solo con las de PE, Partido Español. Le tiene ganas y se nota.
Se mostró pequeño, muy pequeño, Iglesias Turrión, y no solo de estatura. Nos queda mucho que ver de él, pero de momento, no está ofreciendo el juego parlamentario que se podría esperar en las Cortes. Las instituciones tienen su ritmo y su ritual, y el recurso a la gente de la calle y a los descontentos puede que tenga un limitado recorrido, y lo veremos en los próximos meses.

El que repartió el juego, y que se propone mediar entre los dos, Ciudadanos, pidió no estar en un hipotético gobierno en el que sea ministro de Interior Arnaldo Otegui. Lo dijo mirando a Iglesias Turrión un Albert Rivera quien recordó que hay motivos para la indignación pero que él prefiere optar por estar ilusionado. Ser útil o importante. Hay que elegir, dijo Rivera. Buena defensa del acuerdo firmado con los socialistas.

lunes, 25 de enero de 2016

LA SITUACIÓN POLÍTICA


Ante la situación general que estamos viviendo tras las elecciones del pasado día 20 de diciembre, no cabe otra solución que formar la gran coalición de los dos partidos clásicos. La circunstancia es bochornosa tras el ceda el paso que ha dado Mariano Rajoy y el juego de “teatrillo” que están protagonizando los de Podemos.
Si el juego de fuerzas se ejecuta sobre un tablero de ajedrez, Pedro Sánchez tiene todas las de perder, pero debe optar por una pérdida menor para seguir a flote. Para ello deberían comprometerse en la tarea de partido la baronesa y los barones socialistas, que tanto han dado que hablar estos días.
Los hijos que el Partido Socialista Obrero Español no ha tenido por dejación de sus  líderes de años atrás, estancan la situación y pervierten el futuro. El sistema que estos jóvenes y sobradamente preparados critican y quieren derribar, es el que sustenta la economía y el progreso. En el punto donde no se han puesto de acuerdo Ciudadanos y Podemos en los debates, que es, por un lado, repartir lo que no hay, como dice Pablo Iglesias, o, por otro, transmitir confianza para que se pueda producir y repartir después, como dice Ciudadanos, es donde está el quid de la cuestión.
Por eso hay que volver al principio, hacer un esfuerzo de responsabilidad institucional y jugar aunque sea perdiendo, porque la responsabilidad en política siempre da ganancias a largo plazo. La gran coalición es la única garantía de estabilidad política interior y exterior, y cuando toquen las elecciones, la creación de empleo y el crecimiento económico pueden suponer un respiro a los partidos mayoritarios para poder replantear sus políticas y ofrecer nuevas ilusiones al electorado.

Si tienen que retirarse Pedro Sánchez y Mariano Rajoy, que lo hagan, pero las organizaciones que tienen detrás deben, por sentido de responsabilidad, salvar al país de la bancarrota y el desasosiego. Han de saber que no pueden comprometer las limitadas funciones que la Constitución otorga al Rey. Si la baronesa quiere presentarse como líder de los socialistas, que lo haga, pero  los “salva patrias” han dado un fatal resultado siempre. Que lo piense y que deje de tocar las pelotas. Cuanto más habla, más culpable es de la situación creada.